Libuše Dlabola Pražáková
En mi práctica pictórica regreso a los toques silenciosos de la vida cotidiana - a la tela, el color y los fragmentos portadores de memoria. En mis trabajos recientes, coso restos de textil en el lienzo - reliquias personales que llevan la huella de la relación, el cuidado y la vulnerabilidad. Son gestos sutiles, a veces apenas perceptibles, y sin embargo cargados de tensión interior - como el intento de retener algo que se escapa.
Para mí, el material se convierte en una extensión del cuerpo y de la memoria - un espacio donde las imágenes se crean no solo con el pincel, sino también con el hilo, el ritmo de las manos y la repetición. Es pintura como forma de retención, un espacio donde, aunque sea por un instante, las cosas pueden mantenerse unidas.
Texto: Tea Kříž
Para mí, el material se convierte en una extensión del cuerpo y de la memoria - un espacio donde las imágenes se crean no solo con el pincel, sino también con el hilo, el ritmo de las manos y la repetición. Es pintura como forma de retención, un espacio donde, aunque sea por un instante, las cosas pueden mantenerse unidas.
Texto: Tea Kříž
Perfil creado 22 de febrero de 2026
Galería de obras
Chico diente de león, 140×170 cm, acrílico, 2019
Autorretrato, 170×140 cm, óleo, 2025
El comedor de arándanos
Chico de verano, 140×170 cm, óleo, 2024
Mano café café mano, 140×140 cm, óleo, 2024
Ema, 140×170 cm, acrílico, textil, 2018
Olga, 140×170 cm, óleo, 2018
Chicos esperando, 140×170 cm, óleo, 2024
Gorra, 30×30 cm, gorra, hilo de algodón, 2025
En el regazo, 35×35 cm, hilo de algodón, 2025